Cualquiera que llegue a Mallorca, ya sea por mar o por aire, no puede dejar de fijarse en una montaña solitaria al oeste de la isla.
Aislado respecto a los demás picos de la Sierra de Tramuntana, se alza imponente una forma que recuerda (muy) vagamente a la del Cervino en los Alpes italianas: ¡es el Puig de Galatzò!
Con sus 1027 metros de altitud, el Galatzò es uno de los 54 picos de Mallorca que superan los 1000 metros, y también por eso es sin duda uno de las cimas más desiadas por los senderistas locales, sobre todo porque desde su cima se puede disfrutar de una vista que abarca casi toda la isla.
Si a esto le añadimos que el Galatzò siempre ha tenido un aura mística para los mallorquines, en este artículo hablaremos de una de las rutas de senderismo de Mallorca más espectaculares, frecuentadas y también temidas.
Sí, temida. La montaña con sombrero, el Cervino de Mallorca, la montaña mágica, la montaña maldita son solo algunos de los cariñosos apodos con los que los que viven aquí conocen al Puig de Galatzò.
¿Qué te parece? ¿Nos acompañas a descubrir todos los secretos de esta montaña?
Ïndice artículo
Las rutas del Galatzò
A pesar de que sus paredes son escarpadas, rocosas e inclinadas, en realidad hay tres rutas diferentes para llegar a la cima del Galatzò: una que parte del pueblo de Estellencs, otra de Puigpunyent y otra de Calvià. Son de diferente longitud y dificultad, pero todas ellas son realmente espectaculares:
- Estellencs (vertiente norte): es una ruta con un desnivel importante, pero técnicamente accesible, salvo por el último tramo rocoso, donde hay que prestar un poco de atención, sobre todo en el descenso. Se parte de la carretera costera de la Sierra de Tramuntana y se llega a una pequeña meseta desde la que se empieza a ver la silueta del Galatzò. Una vez superados los bosques, la última subida es por rocas entre las que el sendero va desapareciendo poco a poco, dejando solo un débil rastro. Una vez en la cima, Mallorca se extiende a tus pies en todo su esplendor.
- Puigpunyent (vertiente sur): mucho más corto que el recorrido anterior, lo que solo significa una cosa: ¡pendiente! Se parte de una altitud mayor que la ruta de Estellencs, pero el sendero, tras superar un puerto a 650 metros, asciende sin descanso por una estrecha cresta rocosa en una subida constante e incómoda. Ah, no recomendado para quienes sufren de vértigo, ¡pero muy recomendado para los amantes de la aventura!
- Calvià (vertiente norte): se pasa por las casas de Galatzò, que en su día fueron escenario de atroces sufrimientos, para adentrarse en el valle que antiguamente conectaba Calvià con Estellencs. El recorrido es realmente salvaje y panorámico, además de gran importancia histórica, ya que aquí se pueden encontrar vestigios de la prehistoria de la isla. Una vez superado el valle, el camino se une al que viene de Estellencs y sigue su trazado hasta la cima.
La ruta que parte de Calvià es también una de las muchas variantes del GR 221, el camino que recorre en 8 etapas toda la Sierra de Tramuntana.
Pero, sobre todo, es también el recorrido que te permitirá conocer una inquietante historia llena de apariciones, espectros, asesinatos y torturas. ¡Bienvenido a las tierras del Conde Mal!
Una presencia extraña en el Galatzò
Era el lejano 2017 y nuestro guía Sergio, que acababa de mudarse a la isla, decidió subir a la cima del Puig de Galatzò en pleno invierno, partiendo de Calvià. Era una de sus primeras excursiones en Mallorca y el nacimiento de una realidad como la de Vivere Maiorca ya rondaba vagamente por su cabeza. Pero esa es otra historia…
Tras una breve parada en las casas de Galatzò, unos campesinos que trabajaban en el campo y lo vieron tomar el camino hacia la cima lo detuvieron y le dijeron: «Galatzò es precioso, pero ten mucho cuidado de volver antes del anochecer. ¡Podrías encontrarte con el conde Mal!».
En ese momento Sergio no prestó atención a esas palabras, pero durante el trayecto le vinieron varias veces a la mente, más allá de la frase en sí, sobre todo la sensación de verdadero temor con la que le habían hecho esa advertencia.
¿Por qué los campesinos estaban tan preocupados al verlo subir solo al bosque? ¿Por qué tanto miedo? ¿Y quién era este conde Mal?
Así comenzó una exhaustiva investigación que condujo al descubrimiento de una antigua canción medieval mallorquina. La historia es conmovedora.
Una mujer, sola y triste, está sentada frente a la chimenea en la casa de Galatzò, una mujer que no se asusta cuando siente un aliento helado a sus espaldas y una voz débil que, como tantas otras veces, viene a visitarla; es el espectro de un caballero que desde hace años vaga sin descanso por aquellas tierras de Galatzò que fueron escenario de su furia asesina.
Entre la mujer y el caballero se desarrolla un patético diálogo lleno de remordimientos y dolor, hasta que el caballero vuelve a cruzar la puerta de la casa y desaparece con su caballo hacia la cima de la montaña, mientras la mujer sigue bordando con lágrimas en los ojos.
Este es el Conde Mal, ¡el espectro de un caballero envuelto en llamas verdes y montado en su caballo de ojos llameantes!
El Conde Mal: la historia
Una vez descubierta la canción medieval, el siguiente paso fue comprender el motivo del origen de esta misteriosa historia. ¿Había existido realmente un Conde Mal en Mallorca? ¿Quién podía haber sido tan cruel en vida como para merecer tal trato tras su muerte?
Pues sí. ¡El Conde Mal existió realmente!
Se llamaba Ramón Zaforteza y Pacs-Fuster, un noble del siglo XVII que heredó de su padre, con solo 12 años, los títulos de Conde de Galatzò y Conde de Santa María de Formiguera. Sin embargo, además de los títulos el joven conde también heredó un procedimiento legal ante el rey por los habitantes de Santa Margalida, sobre los que él reclamaba derechos feudales.
El riesgo de tener que renunciar a todos sus privilegios sobre esas tierras no fue muy bien recibido por el joven Ramón, que se entregó a todo tipo de crueldades hacia sus acusadores; no contento con ello, tuvo la pésima idea de contratar a dos sicarios para asesinar al juez que llevaba el caso.
El atentado tuvo éxito y el juez quedó agonizando en una calle de Palma, pero antes de morir, la víctima logró revelar la identidad de sus agresores.
Después de vagabundear como fugitivo por los lugares más inhóspitos de Galatzò, Don Ramón decidió entregarse al tribunal que, obviamente, lo condenó. El Conde fue encarcelado en Madrid, volviendo a ser libre solo después de muchos años y pagando una enorme fianza.
Tras perder todos sus privilegios, el conde intentó rehabilitarse mediante el servicio militar a la Corona: mantuvo a su cargo todo un ejército y luchó con gran valentía en numerosas batallas.
Paradójicamente, sus esfuerzos militares le valieron el cargo de Procurador Real de Mallorca, adonde regresó 32 años después de su condena por asesinato. Pero los mallorquines no habían olvidado la ferocidad de Don Ramón, al que se le puso el apodo de Conde Mal.
Tras su regreso, la historia se vuelve muy imprecisa: las crónicas oficiales reales hablan de un cargo ejercido con justicia y equidad, pero los relatos populares hablan de un Don Ramón que volvió al mal y se vengó atrozmente de todos sus antiguos enemigos.
Y aquí es donde comienza su leyenda…
El Conde Mal: la leyenda
Las leyendas populares hablan de un Don Ramón que no dudó en matar a sus detractores precisamente en un rincón de las casas de Galatzó llamado s’argolla (es decir, anillo en maiorquín), donde al parecer se fijaba un anillo de hierro al que ataban a los enemigos para torturarlos hasta la muerte.
A la sombra de las laderas del Puig de Galatzò, el Conde Mal cometió durante décadas abusos y torturas, ejecutando y enterrando los cuerpos de sus adversarios en sus propias tierras.
En las mismas casas de Galatzó hay rincones asociados a su aterradora fama; en uno de ellos hay una piedra con forma de corazón incrustada en la pared en la que está grabada una cruz. Según la leyenda, se trataría del corazón del Conde Mal, que apareció inmediatamente después de su muerte en forma de piedra.
Pero no solo su corazón, ¡parece que el Conde Mal regresó en persona! Las historias sobre supuestas apariciones de Don Ramón abundan en estas tierras; la propia viuda del Conde Mal contó en su momento que había visto a su marido muchas veces después de su muerte, por lo que hizo que el capellán de Calvià colocara una cruz en cada habitación del palacio para que cesaran las apariciones.
Debido a esta presencia continua, los propietarios de las tierras de Galatzó que se han sucedido a lo largo de los siglos siempre han tenido dificultades para reclutar gente que quisiera trabajar para ellos.
¿Y la advertencia que los campesinos de Galatzò le hicieron a Sergio con gran temor? ¿Ahora está claro su origen?
Aunque la muerte física de Don Ramón de Zafortesa se produjo en 1694 a los 67 años y sin descendencia masculina, desde entonces los mallorquines están convencidos de que en las frías noches de invierno, junto con el gemido de los animales y el soplo del viento, se puede sentir la presencia del Conde Mal que, condenado eternamente a expiar sus pecados, cabalga por las montañas de Galatzò sobre un caballo verde envuelto en llamas.
Pero eso no es todo...
En realidad, la leyenda del Conde Mal es solo una de las muchas historias que envuelven de misterio al Puig de Galatzò. Recuerda, esta sigue siendo la montaña mágica de Mallorca.
En los pueblos de Es Capdellà y Puigpunyent, una tradición popular cuenta que, en el siglo XIX, los propietarios de las fincas de Galatzó, Son Net y Son Fortuny se reunieron para almorzar y discutir sobre sus límites en la cima del Puig de Galatzó, donde convergían sus propiedades.
Colocaron una mesa redonda justo en la cima, de modo que cada uno de ellos pudiera comer y hacer valer sus razones ante los demás propietarios sin salir de sus límites.
Se dice, además, que en la vertiente norte de esta montaña algunos días de invierno se reúnen multitud de serpientes, atraídas por una fuerza desconocida. Es como si los reptiles permanecieran allí durante mucho tiempo para recargar la energía vital de la montaña mágica.
Por si fuera poco, aún hoy muchos excursionistas hablan de un magnetismo tan fuerte presente en estas tierras, que hace caer en un extraño estado de opresión y depresión a cualquiera que intente subir por la empinada ladera norte, un estado de ánimo que parece desaparecer tan pronto como se desciende por la ladera sur.
A nosotros nunca nos ha pasado… pero nunca se sabe.
Indicaciones útiles
Además de las 3 rutas que hemos mencionado al principio de este artículo, en realidad hay una gran variedad de variantes y rutas alternativas que atraviesan todas las tierras del Puig de Galatzò, muchas de las cuales no están señalizadas.
Recuerda siempre que puedes ponerte en contacto con nosotros para solicitar tu excursión a medida. Solo así podrás descubrir realmente el lado más recóndito de Mallorca.
Además, ten siempre en cuenta la época del año en la que decides subir a la cima del Galatzò. En verano, las rutas se vuelven, como mínimo, prohibitivas debido al intenso calor mallorquín, mientras que en invierno el viento y la nieve pueden complicar mucho el ascenso.
Estamos a más de 1000 metros de altitud y es muy recomendable tomar todas las precauciones necesarias. No subestimes la Sierra de Tramuntana, nunca cometas ese error.
¡Que tengas una buena excursión y… atención al Conde Mal!


