«Lleva días lloviendo, ¿qué puedo hacer en Palma?»
«Voy a Palma unos días en marzo. ¿Hay algo que hacer aparte de ir a la playa?»
«Pero, ¿es Palma una ciudad que merece la pena visitar o no hay nada que hacer aparte del precioso mar?»
Estas son sólo algunas de las preguntas que nos hacen continuamente. Gente que se angustia porque, incluso en pleno verano, llegan unos días de lluvia; gente que decide venir fuera de temporada (algo que, por cierto, ¡nosotros de Vivere Maiorca siempre recomendamos!) sin saber muy bien qué hacer en Mallorca; o, simplemente, gente que quiere alegarse de la rutina durante unos días desayunar-mar-almorzar-mar-cenar-cama.
Este artículo es para todos vosotros.
Para los que aún no se han dado cuenta de que Palma es una capital 100% europea, para los que quieren descubrir la historia de esta isla, para los que sin visitar unos cuantos museos interesantes no pueden quedarse, para los que «sí, pero qué hago yo en Palma en temporada baja…»
Vamos a descubrir los 10 museos imprescindibles de Palma de Mallorca!
Índice artículo
1. Palacio Real de la Almudaina
Aunque no es un verdadero museo, sino un palacio histórico, el Palacio Real de la Almudaina es sin duda una especie de museo real de la antigua dinastía de reyes mallorquines.
Data del siglo XIV y todavía es la residencia oficial de los Reyes de España durante sus estancias en Mallorca, es decir, el lugar donde se celebran los distintos actos oficiales de reuniones con los representantes políticos, económicos y sociales de todas las Islas Baleares.
Junto con la Catedral de Palma, ha sido siempre un punto de referencia de la ciudad.
Pero, ¿por qué considerarlo un museo? Porque la Almudaina no es sólo un palacio que refleja los estilos artísticos que se han sucedido a lo largo de la historia de Palma, sino también un lugar donde admirar salones, objetos, pinturas y ornamentos dignos de un gran museo.
La capilla de Santa Ana, el salón gótico, cuadros, tapices, mobiliario, decoraciones murales…
Todo recuerda la antigua grandeza de la época en que Mallorca era un reino autónomo e independiente. Una visita obligada!
Para saber más y conocer información útil y horarios de visita, hemos escrito un artículo específico dedicado al Palacio Real de la Almudaina.
Entrada salta cola para la Almudaina
2. Museo de Historia de Palma
Ubicado en los salones del magnífico Castillo de Bellver, el Museo Histórico de la Ciudad de Palma es una visita obligada para los que que quieren conocer mejor la evolución de la capital balear a lo largo de los siglos.
La colección permanente consta de 3 secciones diferentes:
- evolución urbana de Palma: a través de diferentes salas, se narra la ciudad a través del tiempo, partiendo desde la prehistoria hasta nuestros días, pasando por la época romana, árabe y catalana de Palma. Maquetas, pinturas, exposiciones y fotografías te ayudarán a comprender la importancia histórica de esta ciudad;
- colección Despuig: el cardenal Antoni Despuig i Dameto, nacido en Palma y fallecido en Lucca a principios del siglo XIX, fue un gran amante de la cultura clásica. Vivió muchos años en Roma y reunió una importante colección de esculturas, algunas procedentes de una excavación que había realizado en Ariccia, otras compradas a anticuarios romanos;
- sala Jovellanos: Gaspar Melchor de Jovellanos fue un político ilustrado asturiano, uno de los personajes más influyentes de la España de 1700. Nombrado Ministro de Justicia, sus ideas, demasiado avanzadas para la época, no gustaron al Secretario de Estado Manuel Godoy, que decidió desterrarlo y encarcelarlo en el Castillo de Bellver, en las mismas estancias que hoy están abiertas al público y se pueden visitar.
Lee el artículo dedicado al Castillo de Bellver para conocer horarios y precios para visitar también el museo.
3. Museo de Mallorca
Si deseas ampliar tus horizontes de conocimiento, centrándote no sólo en la ciudad de Palma, sino en toda la isla, el Museo de Mallorca es tu lugar.
Reabierto al público en 2015 tras más de 6 años de renovación, es un compendio general sobre Mallorca.
4. Palacio March
Todos los días vemos turistas abarrotando las principales calles del casco antiguo entorno a la Catedral.
Cientos de personas, aisladas o en grandes grupos guiados, se desplazan entre Plaza Cort y la Catedral, pasando de largo (e ignorando sistemáticamente) el Palacio March, durante décadas residencia palmesana de Juan March Ordinas, uno de los mayores (y más controvertidos) financieros no sólo de España, sino del mundo entero.
Pero tu no eres un transeúnte desprevenido como los demás, tu eres un viajero Vivere Maiorca. Así que pasa por aquí y no dudes en visitar este edificio.
Construido entre 1939 y 1945 con la aportación de los artistas más representativos de la época, el Palacio March está situado en un punto estratégico del centro histórico; por eso, una parte del palacio hoy es la sede del Parlamento de las Islas Baleares.
Sin embargo, otra parte del palacio se utiliza como museo. Nada más entrar, te llamarán inmediatamente la atención el patio de honor, la fachada con sus bellos ornamentos, su elegante galería y la terraza-jardín con sus excepcionales vistas sobre el palpitante corazón de la ciudad.
Hay varias secciones que puedes visitar en el interior: la colección de esculturas del patio, las decoraciones murales de Josep Sert, la sección de cartografía, la sala de música, la biblioteca y, el verdadero punto culminante del museo, un belén napolitano del 1700 compuesto por ¡2.000 piezas!
5. Fundación Museo March
La Fundación Museo Joan March, no confundir con el Palacio March que acabamos de mencionar, se encuentra en pleno centro peatonal de Palma, en la calle San Miguel.
De paseo esta calle, siempre abarrotada de turistas y residentes, encontrarás entre las decenas de tiendas dedicadas a las compras un pequeño portal: este es nuestro museo.
De hecho, la Fundación ocupa una espléndida casa noble del siglo XVII, que se enriquece además con una colección permanente de algunos de los artistas españoles más importantes del siglo XX.
Aproximadamente 70 obras y hasta 52 artistas figuran en esta pequeña joya semidesconocida; entre muchas, destacan pinturas y esculturas de Picasso, Miró y Dalí. También están presentes obras pertenecientes a las corrientes innovadoras de mediados de siglo, así como obras de generaciones de artistas más recientes.
Por si fuera poco, continuamente se organizan exposiciones temporales dedicadas a un sinfín de autores contemporáneos españoles e internacionales.
Una pequeña joya que poca gente conoce, pero que bien merece una visita. Si tenemos en cuenta, además, que es todo gratis…
6. Museo Miró
Aquí nos toca de verdad uno de los artistas más influyentes del siglo pasado: Juan Miró. Si te gusta la pintura, la visita a su museo es una de las cosas que ver en Palma.
Aunque Miró nació en Cataluña, su madre y su esposa eran mallorquinas, por lo que en cierto modo la isla lo adoptó como un verdadero mallorquín. El museo se encuentra en Cala Mayor y se creó en el mismo lugar donde vivió y trabajó el artista.
De hecho, una de las principales características de su estudio, que forma parte de las salas del museo, es que está tal y como lo dejó el artista tras su muerte.
De hecho, el Museo Miró está dividido en tres edificios singulares, que constituyen uno de los conjuntos arquitectónicos más valiosos de Palma: El Estudio Sert, diseñado por el arquitecto Josep Sert, amigo de Miró, Son Boter, una casa mallorquina del 1700, que el artista utilizó como estudio de pintura, y El Edificio Moneo, sede de la fundación.
Casi 7.000 piezas componen la colección del Museo de Miró que incluye pinturas, esculturas, dibujos y otras obras gráficas, así como objetos que pertenecieron al artista surrealista. La cronología de las obras abarca desde 1908 hasta 1981, y es en este museo donde se encuentra el óleo más antiguo realizado por Miró.
Ten fe, quedarás encantado con la increíble producción artística de este museo.
Museo Joan Mirò: entrada sin cola
7. CaixaForum
En el corazón palpitante de Palma, donde monumentos y antiguas residencias burguesas se alternan con elegantes bares y bistrós de antaño, el CaixaForum, o mejor dicho, el Gran Hotel de Palma, se alza imperioso.
Sí, porque lo que hoy es la sede de una fundación propiedad de uno de los principales grupos bancarios españoles, fue en su día uno de los hoteles más lujosos del mundo.
Situado en la Plaza Weyler, el Gran Hotel de Palma fue diseñado por el arquitecto Lluís Domènech i Montaner, uno de los muchos seguidores de Antoni Gaudí, que trabajó en la renovación de la Catedral de Palma antes de diseñar la Sagrada Familia de Barcelona.
El resultado de esta influencia está ante tus ojos: uno de los mejores ejemplos de arquitectura modernista de Mallorca.
A pesar de que esta joya ha sufrido varias modificaciones a lo largo de sus más de cien años de historia, habiendo sido también desfigurada en varias ocasiones según sus diferentes usos (sede de la Seguridad Social y cuartel general de la aviación fascista italiana durante la Guerra Civil), lo que hoy es el CaixaForum ha recuperado gran parte de su antiguo esplendor.
El hábil uso del ladrillo, las vidrieras policromadas, las decoraciones de estuco y piedra coloradas, la cerámica vidriada, el empleo del hierro forjado, los detalles orientales y neogóticos y los capiteles florales crean una armonía increíble.
El CaixaForum se distribuye en cinco plantas, cada una de las cuales acoge exposiciones de todo tipo, desde pintores contemporáneos a los clásicos, con secciones dedicadas a las obras de El Greco y Toulouse-Lautrec.
Por si fuera poco, también hay una colección permanente del pintor modernista Anglada-Camarasa.
A pesar de ser a menudo desairado por los turistas, el CaixaForum es una auténtica joya, un lugar moderno y tranquilo donde el arte se siente como en casa.
8. Es Baluard
Y llegamos a uno de nuestros lugares favoritos, el Museo Es Baluard.
Ubicado en un edificio perfectamente integrado en uno de los tramos mejor conservados de las antiguas murallas de Palma, desde 2004 Es Baluard es, sin duda, el mayor espacio dedicado al arte contemporáneo en Baleares.
La colección comprende más de 800 obras, que abarcan desde finales del siglo XIX hasta nuestros días, y sigue enriqueciéndose con continuas aportaciones y donaciones.
¿Algunos nombres? Se va desde Joaquim Mir, Santiago Rusiñol, Anglada-Camarasa y Tito Cittadini hasta Roberto Matta y Juan Miró, pasando por Picasso y Antoni Tàpies.
En resumen, una auténtica enciclopedia del arte que encantará a tus ojos.
Sin olvidar la magnífica terraza de Es Baluard, un espacio al aire libre desde el que se puede disfrutar de una vista inigualable de la Catedral y del Paseo Marítimo.
Un lugar ideal para hacer la foto perfecta… pero no sólo.
Esta terraza permite presenciar uno de los fenómenos más extraños de la ciudad, conocido como el «solsticio de invierno de la Catedral».
Se trata de un fenómeno natural que se produce cuando la luz del sol atraviesa la nave de la Catedral y se proyecta sobre el rosetón de la fachada principal, transformándolo en un enorme caleidoscopio.
9. Can Balaguer
Dejada en muy mal estado durante muchos años, una reciente rehabilitación ha salvado uno de los edificios más importantes y mejor conservados de Palma: Can Balaguer, una antigua casa burguesa mallorquina en la que se puede visitar gran parte de su interior.
El edificio que vemos hoy está formado en realidad por varias estructuras arquitectónicas que se han ido superponiendo o añadiendo a lo largo de los siglos, entre otras cosas porque, donde actualmente se encuentra la entrada de Can Balaguer, en la antigüedad fluía el Torrent de Sa Riera, el río de la ciudad.
Una vez pasado el hermoso patio interior y subidas las escaleras, te encontrarás en una casa con todos los elementos más genuinos de la arquitectura barroca mallorquina, como la división de las estancias, según la moda de la época, en una parte pública, para uso de representación, y otra privada, destinada a la familia.
Entrar y visitar estas estancias, te permitirá adentrarte en la vida de los nobles de la época.
10. Museo Kreković
Nadie lo conoce, créenos, ¡ni siquiera los mallorquines!
El Museo Kreković es para verdaderos entendidos y te retamos a que preguntes si alguien sabe que existe este museo en Palma. Sí, pero al final ¿de qué se trata?
El museo alberga una selección de pinturas de Kristian Kreković, un artista nacido en 1901 en Koprivna, actualmente parte de Bosnia-Herzegovina, y que, tras vivir en Perú, se instaló en Mallorca en 1960.
Fallecido en Palma en 1985, su legado pasó a ser propiedad pública del Consell de Mallorca, que aún hoy gestiona su legado.
Gran parte de su obra está dedicada a la cultura inca, habiendo documentado Kreković la cultura tradicional peruana a través de retratos inspirados en modelos y escenas reales.
Cuando lo encontramos, éramos un poco escépticos sobre este museo y este artista. Pues bien, tuvimos que recapacitar… sus pinturas ricas en color y expresividad fueron realmente una agradable sorpresa.
Si dispones de tiempo extra para pasear por la ciudad, te recomendamos que te desvíes. La visita es rápida y gratuita.

